En este momento estás viendo Tipo de arritmia que se desfibrila

Tipo de arritmia que se desfibrila

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Blog

Latidos irregulares – deutsch

El Centro de Arritmias Cardíacas de Stanford ofrece una atención experta e integral a personas con todo tipo de arritmias. Nuestros electrofisiólogos (especialistas en el sistema eléctrico del corazón), cirujanos, enfermeras especializadas y otros proveedores de atención tienen años de experiencia y formación especializada en el cuidado de las arritmias.

Nuestros electrofisiólogos y sus equipos están especializados en todos los tipos de arritmia. Comenzamos con una evaluación diagnóstica exhaustiva para comprender a fondo sus síntomas. Nuestros médicos están especialmente capacitados para interpretar los resultados de las pruebas, lo que nos ayuda a planificar mejor su atención.

Con años de experiencia, lideramos la investigación y la práctica de terapias innovadoras que ofrecen una solución a largo plazo para la arritmia. Nos centramos en una atención experta que alivie sus síntomas, prevenga complicaciones y mejore su salud.

Tras establecer el diagnóstico de una arritmia, nuestro equipo examina su caso para revisar todos los tratamientos posibles. Discutimos estas opciones con usted para decidir el tratamiento adecuado para sus necesidades específicas.

Qué hacer contra la arritmia

La desfibrilación es el tratamiento definitivo de las arritmias cardíacas potencialmente mortales: la fibrilación ventricular y la taquicardia ventricular sin pulso. La desfibrilación consiste en administrar una dosis terapéutica de energía eléctrica al corazón afectado con un dispositivo llamado desfibrilador. Esto despolariza una masa crítica del músculo cardíaco, pone fin a la arritmia y permite restablecer el ritmo sinusal normal mediante el marcapasos natural del cuerpo, en el nodo sinoauricular del corazón.

Los desfibriladores pueden ser externos, transvenosos o implantados, según el tipo de dispositivo utilizado. Algunas unidades externas, conocidas como desfibriladores externos automatizados (DEA), automatizan el diagnóstico de los ritmos tratables, lo que significa que los socorristas o los transeúntes pueden utilizarlos con éxito con poca o, en algunos casos, ninguna formación.

La desfibrilación fue demostrada por primera vez en 1899 por Prevost y Batelli, dos fisiólogos de la Universidad de Ginebra (Suiza). Descubrieron que pequeñas descargas eléctricas podían inducir la fibrilación ventricular en los perros, y que cargas más grandes revertirían la condición.

Arritmia sinusal

Una arritmia es un problema con la frecuencia o el ritmo de los latidos del corazón. Significa que el corazón late demasiado rápido, demasiado lento o con un patrón irregular. Cuando el corazón late más rápido de lo normal, se denomina taquicardia. Cuando el corazón late demasiado despacio, se denomina bradicardia. El tipo más común de arritmia es la fibrilación auricular, que provoca latidos irregulares y rápidos.

Su médico puede realizar pruebas para averiguar si tiene una arritmia. El tratamiento para restablecer un ritmo cardíaco normal puede incluir medicamentos, un desfibrilador cardioversor implantable (DCI) o un marcapasos, o a veces una intervención quirúrgica.

Arritmias supraventriculares

La desfibrilación es un tratamiento para las arritmias cardíacas potencialmente mortales, en concreto la fibrilación ventricular (V-Fib) y la taquicardia ventricular no perfusional (V-Tach)[1][2] Un desfibrilador suministra una dosis de corriente eléctrica (a menudo denominada contrachoque) al corazón. Aunque no se comprende del todo, este proceso despolariza una gran parte del músculo cardíaco, poniendo fin a la arritmia. Posteriormente, el marcapasos natural del cuerpo en el nódulo sinoauricular del corazón es capaz de restablecer el ritmo sinusal normal[3] Un corazón en asistolia (línea plana) no puede reiniciarse con un desfibrilador, sino que se trataría con reanimación cardiopulmonar (RCP).

A diferencia de la desfibrilación, la cardioversión eléctrica sincronizada es una descarga eléctrica administrada en sincronía con el ciclo cardíaco[4] Aunque la persona puede seguir estando en estado crítico, la cardioversión suele tener como objetivo poner fin a las arritmias cardíacas de mala perfusión, como la taquicardia supraventricular[1][2].

Los desfibriladores pueden ser externos, transvenosos o implantados (desfibrilador cardioversor implantable), según el tipo de dispositivo que se utilice o necesite[5] Algunas unidades externas, conocidas como desfibriladores externos automáticos (DEA), automatizan el diagnóstico de los ritmos tratables, lo que significa que los socorristas o transeúntes pueden utilizarlos con éxito con poca o ninguna formación[2].