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Sintomas alguien necesita un desfibrilador

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Un desfibrilador (a veces llamado “defib”, o DEA (si se trata de un desfibrilador externo automático) puede salvar la vida de una persona si sufre una parada cardíaca. Cuanto antes se utilice un desfibrilador, mayores serán las posibilidades de supervivencia de la persona.

Desfibriladores externos automáticos (DEA): Se encuentran en lugares públicos y pueden ser utilizados por cualquier persona en caso de emergencia. Te guían en cada paso del proceso. No dan una descarga eléctrica a la persona a menos que sea necesario, por lo que no puedes dañar a alguien al utilizar un DEA. Algunos modelos le piden que pulse un botón para aplicar la descarga, y otros modelos la aplican automáticamente.

Desfibriladores cardioversores implantables (DCI): Son desfibriladores que se colocan quirúrgicamente dentro del cuerpo. Están diseñados para las personas que corren un alto riesgo de sufrir un problema de ritmo cardíaco que ponga en peligro su vida (por ejemplo, las que han sufrido un infarto reciente o las que padecen determinadas enfermedades).

Suelen estar en el vestíbulo o en la sala de personal en el caso de los centros más pequeños y están claramente señalizados. St John Ambulance Australia tiene una aplicación para iPhone, Resuscitate, que le ayuda a encontrar desfibriladores de acceso público que estén cerca de usted. Puede descargar la aplicación en la tienda de iTunes.

Desfibrilador externo automático

Un desfibrilador cardioversor implantable (DCI) es un pequeño dispositivo alimentado por pilas que se coloca en el pecho para detectar y detener los latidos irregulares (arritmias). Un DCI controla continuamente los latidos del corazón y administra descargas eléctricas, cuando es necesario, para restablecer un ritmo cardíaco regular.

Puede necesitar un DCI si tiene un ritmo cardíaco peligrosamente rápido que impide que su corazón suministre suficiente sangre al resto del cuerpo (como la taquicardia ventricular o la fibrilación ventricular) o si tiene un alto riesgo de sufrir un problema de ritmo cardíaco de este tipo (arritmia), normalmente debido a un músculo cardíaco débil.

Un desfibrilador cardioversor implantable subcutáneo (S-ICD) es una alternativa menos invasiva a un DCI tradicional. El dispositivo S-ICD se implanta bajo la piel en el lateral del pecho, debajo de la axila. Se conecta a un sensor que recorre el esternón.

Su médico puede recomendarle un DCI si ha tenido signos o síntomas de un determinado tipo de ritmo cardíaco irregular llamado taquicardia ventricular sostenida, incluyendo desmayos. También puede recomendarle un DAI si ha sobrevivido a una parada cardíaca. Otras razones por las que puede beneficiarse de un DCI son:

Cuáles son los peligros de un desfibrilador

Los artículos de Verywell Health son revisados por médicos y profesionales sanitarios certificados. Estos revisores médicos confirman que el contenido es exhaustivo y preciso, y que refleja las últimas investigaciones basadas en la evidencia. El contenido se revisa antes de su publicación y en caso de actualizaciones sustanciales. Más información.

La parada cardiaca súbita es una emergencia médica grave y potencialmente mortal que se caracteriza por la pérdida repentina de conciencia, respiración y pulso. Puede ir precedida de mareos, falta de aliento, latidos acelerados o respiración anormal, aunque algunas personas no experimentan ninguna advertencia.

Estos síntomas, por supuesto, pueden confundirse con los de otras enfermedades. En consecuencia, las personas no suelen darse cuenta de que existe un problema hasta que se produce la propia parada cardíaca.

La interrupción del flujo sanguíneo al cerebro priva a éste del oxígeno y los azúcares que necesita para funcionar, lo que provoca la pérdida de conciencia (síncope). Esto ocurrirá a los pocos segundos de haberse detenido el corazón.

Esperanza de vida tras un implante de icd

Las arritmias más peligrosas son la fibrilación ventricular y la taquicardia ventricular, que pueden provocar una parada cardíaca y el cese del flujo sanguíneo. Los desfibriladores cardioversores implantables (CDI) son el tratamiento más eficaz para mejorar significativamente la supervivencia de estos pacientes.

En Stanford, nuestros electrofisiólogos tienen una amplia experiencia en el uso de CDI para tratar a las personas con arritmia y otros problemas eléctricos dentro del corazón. Los CDI utilizan descargas o impulsos eléctricos para regular los latidos del corazón.

Existe un riesgo de entre el 1 y el 2% de sufrir un accidente cerebrovascular, un infarto de miocardio, la muerte o daños en el corazón o los pulmones que requieran una intervención quirúrgica, incluida la perforación del corazón, pero este riesgo puede variar en función del estado del paciente. Existe un riesgo de hemorragia y hematomas, daños en las arterias, nervios y venas que requieran cirugía o transfusiones, coágulos de sangre e hinchazón e infección. También existe el riesgo de neumotórax, una afección en la que el aire queda atrapado en el espacio pleural, provocando el colapso del pulmón.

Hay un 5% de posibilidades de que el cable se desplace y haya que volver a operar. El riesgo de que el dispositivo falle antes de los 4-7 años habituales de sustitución es de aproximadamente un 1%. Durante unas 4 semanas es importante evitar levantar el brazo del lado del DCI por encima del nivel del hombro para disminuir el riesgo de desprendimiento de los cables. Existe el riesgo de dañar el cable, por lo que debe evitarse el movimiento repetitivo en el lado del DCI a largo plazo.