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Ejemplo de como poner un desfibrilador

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Terapia de resincronización cardíaca

Un desfibrilador (a veces llamado “defib”, o DEA (si se trata de un desfibrilador externo automático) puede salvar la vida de una persona si sufre una parada cardíaca. Cuanto antes se utilice un desfibrilador, mayores serán las posibilidades de supervivencia de la persona.

Desfibriladores externos automáticos (DEA): Se encuentran en lugares públicos y pueden ser utilizados por cualquier persona en caso de emergencia. Te guían en cada paso del proceso. No dan una descarga eléctrica a la persona a menos que sea necesario, por lo que no puedes dañar a alguien al utilizar un DEA. Algunos modelos le piden que pulse un botón para aplicar la descarga, y otros modelos la aplican automáticamente.

Desfibriladores cardioversores implantables (DCI): Son desfibriladores que se colocan quirúrgicamente dentro del cuerpo. Están diseñados para las personas que corren un alto riesgo de sufrir un problema de ritmo cardíaco que ponga en peligro su vida (por ejemplo, las que han sufrido un infarto reciente o las que padecen determinadas enfermedades).

Suelen estar en el vestíbulo o en la sala de personal en el caso de los centros más pequeños y están claramente señalizados. St John Ambulance Australia tiene una aplicación para iPhone, Resuscitate, que le ayuda a encontrar desfibriladores de acceso público que estén cerca de usted. Puede descargar la aplicación en la tienda de iTunes.

Desfibrilador en acción

Un desfibrilador externo automático (DEA) es un dispositivo médico diseñado para analizar el ritmo cardíaco y administrar una descarga eléctrica a las víctimas de una fibrilación ventricular para restablecer el ritmo cardíaco a la normalidad. La fibrilación ventricular es el ritmo cardíaco descoordinado más frecuentemente responsable de la parada cardíaca súbita. La parada cardiaca súbita se produce cuando tiene lugar una fibrilación ventricular o cuando el corazón deja de latir por completo. Sin atención médica, la víctima se desploma, pierde el conocimiento, no responde y muere. Muchas víctimas no tienen antecedentes de enfermedades cardíacas y se ven afectadas sin previo aviso. Las posibilidades de sobrevivir a la muerte súbita cardíaca disminuyen entre un 7 y un 10 por ciento por cada minuto que pasa sin que se realice una reanimación cardiopulmonar o una desfibrilación inmediata. Después de 10 minutos, la reanimación rara vez tiene éxito.

Desfibrilador cardioversor implantable

Disponer de un desfibrilador significa que puede intervenir con las herramientas necesarias para salvar una vida antes de que lleguen los paramédicos: cada minuto cuenta. Las investigaciones demuestran que se pueden alcanzar tasas de supervivencia de hasta el 70% si se dispone de un DEA.

Hay muy pocas ocasiones en las que se necesita un desfibrilador en la comunidad, pero cuando llega ese momento y se trata de tu padre, tu madre o alguien a quien quieres, darías un brazo y una pierna por tener uno cerca. Contar con un desfibrilador St John’s en nuestra empresa ayuda a nuestro personal y a nuestros clientes a confiar en que, si ocurre lo peor, alguien está preparado y listo para ayudar a salvar vidas.

Los desfibriladores (también conocidos como DEA o desfibriladores externos automáticos) son dispositivos que restablecen el ritmo cardíaco normal enviando un pulso eléctrico o una descarga al corazón. Se utilizan para prevenir o corregir una arritmia, es decir, un latido irregular o demasiado lento o rápido. Si una persona muestra signos de una parada cardíaca, se puede utilizar un desfibrilador para que su corazón vuelva a su ritmo normal. Un desfibrilador es muy sencillo de usar, la mayoría de los dispositivos le indican exactamente lo que debe hacer. Básicamente, para utilizarlo, se colocan unas almohadillas adhesivas sobre el pecho desnudo, el aparato analiza el ritmo cardíaco y, si es necesario, se administra una descarga.

Posición de recuperación

Un desfibrilador cardioversor implantable (DCI) es un pequeño dispositivo alimentado por pilas que se coloca en el pecho para detectar y detener los latidos irregulares (arritmias). Un DCI controla continuamente los latidos del corazón y administra descargas eléctricas, cuando es necesario, para restablecer un ritmo cardíaco regular.

Puede necesitar un DCI si tiene un ritmo cardíaco peligrosamente rápido que impide que su corazón suministre suficiente sangre al resto del cuerpo (como la taquicardia ventricular o la fibrilación ventricular) o si tiene un alto riesgo de sufrir un problema de ritmo cardíaco de este tipo (arritmia), normalmente debido a un músculo cardíaco débil.

Un desfibrilador cardioversor implantable subcutáneo (S-ICD) es una alternativa menos invasiva a un DCI tradicional. El dispositivo S-ICD se implanta bajo la piel en el lateral del pecho, debajo de la axila. Se conecta a un sensor que recorre el esternón.

Su médico puede recomendarle un DCI si ha tenido signos o síntomas de un determinado tipo de ritmo cardíaco irregular denominado taquicardia ventricular sostenida, incluyendo desmayos. También puede recomendarle un DAI si ha sobrevivido a una parada cardíaca. Otras razones por las que puede beneficiarse de un DCI son: