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Como se usa el desfibrilador manual

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Se prefiere un desfibrilador manual a un AED si el paciente

Aprender a utilizar un DEA es muy intuitivo y sorprendentemente sencillo. Muchas personas afirman que es mucho más fácil que aprender la RCP. Los cursos actuales sobre el DEA suelen durar entre tres y cuatro horas para que haya tiempo suficiente para la práctica y para ayudar a aumentar la competencia y la confianza del usuario. La Asociación Americana del Corazón, la Cruz Roja Americana, EMP America y el Consejo Nacional de Seguridad, entre otros, ofrecen formación sobre DEA y recursos relacionados. Los fabricantes de DEA también ofrecen recursos de formación.

Dado que la mayoría de los estados regulan la formación en materia de asistencia sanitaria para el personal de seguridad pública, es una buena idea consultar a las autoridades estatales para asegurarse de que su programa de formación se ajusta a las directrices estatales. Para ello, póngase en contacto con la agencia estatal del SME.

Nota: Si no hay pulso, encienda el DEA. Pulse el botón “on” o abra la tapa, según el dispositivo. Si hay un segundo reanimador disponible, éste debe continuar con la RCP hasta que se conecte el DEA.

Nota: Es muy importante colocar las almohadillas correctamente para que la corriente eléctrica pase por el corazón. Una almohadilla debe colocarse en la parte superior derecha del pecho de la víctima y la otra en la parte inferior izquierda. El vello grueso del pecho debe retirarse antes de colocar las almohadillas para garantizar un contacto adecuado.

Manual del desfibrilador pdf

La desfibrilación es un tratamiento para las arritmias cardíacas potencialmente mortales, concretamente la fibrilación ventricular (V-Fib) y la taquicardia ventricular no perfusional (V-Tach).[1][2] Un desfibrilador suministra una dosis de corriente eléctrica (a menudo denominada contrachoque) al corazón. Aunque no se comprende del todo, este proceso despolariza una gran parte del músculo cardíaco, poniendo fin a la arritmia. Posteriormente, el marcapasos natural del cuerpo en el nódulo sinoauricular del corazón es capaz de restablecer el ritmo sinusal normal[3] Un corazón en asistolia (línea plana) no puede reiniciarse con un desfibrilador, sino que se trataría con reanimación cardiopulmonar (RCP).

A diferencia de la desfibrilación, la cardioversión eléctrica sincronizada es una descarga eléctrica administrada en sincronía con el ciclo cardíaco[4] Aunque la persona puede seguir estando en estado crítico, la cardioversión suele tener como objetivo poner fin a las arritmias cardíacas de mala perfusión, como la taquicardia supraventricular[1][2].

Los desfibriladores pueden ser externos, transvenosos o implantados (desfibrilador cardioversor implantable), según el tipo de dispositivo que se utilice o necesite[5] Algunas unidades externas, conocidas como desfibriladores externos automáticos (DEA), automatizan el diagnóstico de los ritmos tratables, lo que significa que los socorristas o transeúntes pueden utilizarlos con éxito con poca o ninguna formación[2].

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Los socorristas y los usuarios previstos de DEA a menudo oyen mencionar los desfibriladores manuales en el curso de su formación, pero ¿qué es un desfibrilador manual y en qué se diferencia de un desfibrilador externo automático (DEA)? Si tiene un DEA in situ o siente curiosidad por los dispositivos médicos en general, entender qué es un desfibrilador manual y cómo funciona le ayudará a dar la mejor respuesta posible a las víctimas de una parada cardíaca repentina.

Un desfibrilador manual sirve para lo mismo que un desfibrilador externo automático: salvar la vida de una víctima de una parada cardiaca repentina. La parada cardiaca súbita tiene lugar cuando se produce un fallo eléctrico en el corazón, que hace que éste deje de latir. Si no se restablecen los latidos normales en cuestión de minutos, las células cerebrales y los órganos vitales de la víctima comienzan a morir y su corazón acaba por dejar de funcionar por completo.

Cuando se aplica en los 3 a 10 minutos siguientes a la parada cardíaca (junto con las compresiones torácicas inmediatas), un desfibrilador automático o manual puede proporcionar descargas eléctricas al corazón que apagan los ritmos disfuncionales, permitiendo que los propios marcapasos del corazón se pongan en marcha de nuevo, idealmente con un ritmo normal. Una descarga puede ser eficaz en casos de fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso. No es eficaz en casos de asistolia o actividad eléctrica sin pulso (AEP).

Desfibrilación práctica

Un desfibrilador manual es un dispositivo médico utilizado para el tratamiento de problemas cardíacos. Dependiendo del estado del paciente y de la recomendación médica, el experto médico aplica descargas de tensión al corazón colocando las almohadillas en el pecho del paciente. Se utiliza para varios casos de afecciones cardíacas, como la fibrilación ventricular y la taquicardia ventricular. Básicamente, los desfibriladores manuales son los dispositivos que se utilizan para restablecer el funcionamiento correcto del corazón en situaciones críticas o de emergencia. Se encuentran en diferentes lugares y no se limitan a los hospitales y las clínicas médicas.

Los diferentes tipos de desfibriladores incluyen el desfibrilador manual, el desfibrilador externo automático y el implantable. Por lo general, se utilizan para el mismo fin, que es suministrar energía eléctrica al corazón para recuperar el estado normal del mismo. El desfibrilador manual, que es de tipo externo, utiliza las lecturas del electrocardiograma para indicar la cantidad necesaria de voltaje que debe aplicarse. Son muy eficaces y necesitan un control experto para garantizar un funcionamiento correcto. El siguiente nivel de desfibrilador es el desfibrilador externo automático. Es el tipo más avanzado de desfibrilador porque mide y decide automáticamente la cantidad de descarga de voltaje al corazón. Los desfibriladores internos, o implantables, se utilizan para la monitorización interna del corazón mediante la técnica de generación de impulsos.