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Como sabes si alguien necesita un desfibrilador

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Desfibrilador externo automático

Los desfibriladores pueden utilizarse en niños, adolescentes y adultos. Los DEA se utilizan para tratar las paradas cardíacas. El médico puede recomendar un DAI o un desfibrilador externo para tratar una arritmia y prevenir nuevas o repetidas paradas cardíacas.

Los DAI pueden corregir una arritmia peligrosa o evitar que un latido irregular provoque una parada cardíaca. Las arritmias potencialmente mortales pueden desarrollarse por muchas razones y pueden afectar a personas de cualquier edad, desde recién nacidos hasta adultos mayores. Su médico puede recomendarle un DCI si tiene un tipo de arritmia que hace que los ventrículos del corazón tiemblen en lugar de bombear sangre. Este tipo de arritmia es la que con mayor probabilidad puede provocar una parada cardíaca.

¿Qué hay que evitar con un desfibrilador?

Un desfibrilador (a veces llamado “defib”, o DEA (si se trata de un desfibrilador externo automático) puede salvar la vida de una persona si sufre una parada cardíaca. Cuanto antes se utilice un desfibrilador, mayores serán las posibilidades de supervivencia de la persona.

Desfibriladores externos automáticos (DEA): Se encuentran en lugares públicos y pueden ser utilizados por cualquier persona en caso de emergencia. Te guían en cada paso del proceso. No dan una descarga eléctrica a la persona a menos que sea necesario, por lo que no puedes dañar a nadie al utilizar un DEA. Algunos modelos le piden que pulse un botón para aplicar la descarga, y otros modelos la aplican automáticamente.

Desfibriladores cardioversores implantables (DCI): Son desfibriladores que se colocan quirúrgicamente dentro del cuerpo. Están diseñados para las personas que corren un alto riesgo de sufrir un problema de ritmo cardíaco que ponga en peligro su vida (por ejemplo, las que han sufrido un infarto reciente o las que padecen determinadas enfermedades).

Suelen estar en el vestíbulo o en la sala de personal en el caso de los centros más pequeños y están claramente señalizados. St John Ambulance Australia tiene una aplicación para iPhone, Resuscitate, que le ayuda a encontrar desfibriladores de acceso público que estén cerca de usted. Puede descargar la aplicación en la tienda de iTunes.

Cuáles son los peligros de un desfibrilador

Las arritmias más peligrosas son la fibrilación ventricular y la taquicardia ventricular, que pueden provocar una parada cardíaca y el cese del flujo sanguíneo. Los desfibriladores cardioversores implantables (DCI) son el tratamiento más eficaz para mejorar significativamente la supervivencia de estos pacientes.

En Stanford, nuestros electrofisiólogos tienen una amplia experiencia en el uso de CDI para tratar a las personas con arritmia y otros problemas eléctricos dentro del corazón. Los CDI utilizan descargas o impulsos eléctricos para regular los latidos del corazón.

Existe un riesgo del 1-2% de sufrir un ictus, un infarto, la muerte o daños en el corazón o los pulmones que requieran una intervención quirúrgica, incluida la punción del corazón, pero este riesgo puede variar en función del estado del paciente. Existe un riesgo de hemorragia y hematomas, daños en las arterias, nervios y venas que requieran cirugía o transfusiones, coágulos de sangre e hinchazón e infección. También existe el riesgo de neumotórax, una afección en la que el aire queda atrapado en el espacio pleural, provocando el colapso del pulmón.

Hay un 5% de posibilidades de que el cable se desplace y haya que volver a operar. El riesgo de que el dispositivo falle antes de los 4-7 años habituales de sustitución es de aproximadamente un 1%. Durante unas 4 semanas es importante evitar levantar el brazo del lado del DCI por encima del nivel del hombro para disminuir el riesgo de desprendimiento de los cables. Existe el riesgo de dañar el cable, por lo que debe evitarse el movimiento repetitivo en el lado del DCI a largo plazo.

Esperanza de vida tras un implante de icd

Una arritmia es cualquier trastorno de la frecuencia o el ritmo cardíacos. Significa que su corazón late demasiado rápido, demasiado lento o con un patrón irregular. La mayoría de las arritmias son consecuencia de problemas en el sistema eléctrico del corazón. Si su arritmia es grave, puede necesitar un marcapasos cardíaco o un desfibrilador cardioversor implantable (DCI). Son dispositivos que se implantan en el pecho o el abdomen.

Un marcapasos ayuda a controlar los ritmos cardíacos anormales. Utiliza impulsos eléctricos para hacer que el corazón lata a un ritmo normal. Puede acelerar un ritmo cardíaco lento, controlar un ritmo cardíaco rápido y coordinar las cámaras del corazón.

Un DCI controla los ritmos cardíacos. Si detecta ritmos peligrosos, administra descargas. Este tratamiento se denomina desfibrilación. Un DCI puede ayudar a controlar las arritmias potencialmente mortales, especialmente las que pueden provocar una parada cardiaca súbita (PCS). La mayoría de los CDI nuevos pueden actuar como marcapasos y desfibrilador. Muchos CDI también registran los patrones eléctricos del corazón cuando hay un latido anormal. Esto puede ayudar al médico a planificar el tratamiento futuro.