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Como funciona el desfibrilador cardiaco

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Los desfibriladores son fundamentales para prevenir las muertes por parada cardiaca súbita (PCS), pero ¿cómo funcionan realmente? Aunque los distintos tipos de desfibriladores tienen mecanismos diferentes, todos funcionan con el mismo principio básico: utilizar descargas eléctricas controladas para evitar una parada cardíaca o para reiniciar un corazón que ya no late.

Un desfibrilador comprueba primero si hay arritmias cardíacas. Si se detecta una arritmia susceptible de recibir una descarga, el dispositivo la envía al corazón para intentar restablecer su funcionamiento normal. Un desfibrilador típico suministra entre 150 y 360 julios de electricidad cada vez (menos en el caso de los niños). Las descargas posteriores pueden ajustarse automáticamente con más o menos electricidad en función de la respuesta del paciente.

En el pasado, los desfibriladores se basaban exclusivamente en la administración de descargas monofásicas, lo que significa que la corriente eléctrica fluye en una sola dirección. En los últimos años, todos los fabricantes de dispositivos han cambiado a descargas bifásicas de menor energía, lo que significa que el flujo de corriente va en ambas direcciones. En la primera fase, la corriente fluye de una paleta a la otra, y en la segunda fase invierte la dirección. La serie HeartStart de Philips es una de las primeras líneas de DEA en estandarizar la tecnología de onda bifásica.

¿Qué hay que evitar con un desfibrilador?

Si tiene ciertos problemas cardiovasculares, como un ritmo cardíaco irregular o lento (arritmia) o una insuficiencia cardíaca, su corazón puede necesitar ayuda. Unos pequeños dispositivos colocados en el interior del pecho pueden ayudar a que su corazón lata con normalidad o bombee con mayor eficacia.

El tipo de dispositivo que necesitará depende de varios factores. Entre ellos, el tipo de arritmia que padezca y si tiene también insuficiencia cardíaca. También depende de si ha sufrido o corre el riesgo de sufrir una parada cardíaca súbita (el corazón deja de latir de forma brusca).

En la mayoría de los marcapasos, estos impulsos viajan a través de cables aislados (cables) que conectan el dispositivo a una o varias cámaras del corazón. Cuando los impulsos llegan al corazón, devuelven la frecuencia cardíaca a la normalidad.

Los desfibriladores cardioversores implantables tratan los ritmos cardíacos que son peligrosamente rápidos (taquicardias). Un DCI también puede ayudar a prevenir una parada cardiaca súbita, una complicación potencialmente mortal asociada a ciertos tipos de taquicardia.

Cuando el corazón late demasiado rápido, el dispositivo envía un impulso eléctrico al corazón para ralentizarlo. Dependiendo del tipo de arritmia que padezca, este impulso puede ser leve, lo que significa que probablemente no lo sienta, o de alta energía, una descarga notable en el pecho.

Desfibrilador cardioversor implantable

La desfibrilación es un tratamiento para las arritmias cardíacas potencialmente mortales, concretamente la fibrilación ventricular (V-Fib) y la taquicardia ventricular no perfusional (V-Tach).[1][2] Un desfibrilador suministra una dosis de corriente eléctrica (a menudo denominada contrachoque) al corazón. Aunque no se comprende del todo, este proceso despolariza una gran parte del músculo cardíaco, poniendo fin a la arritmia. Posteriormente, el marcapasos natural del cuerpo, situado en el nódulo sinoauricular del corazón, es capaz de restablecer el ritmo sinusal normal[3] Un corazón en asistolia (línea plana) no puede reiniciarse con un desfibrilador, sino que se trataría con reanimación cardiopulmonar (RCP).

A diferencia de la desfibrilación, la cardioversión eléctrica sincronizada es una descarga eléctrica administrada en sincronía con el ciclo cardíaco[4] Aunque la persona puede seguir estando en estado crítico, la cardioversión suele tener como objetivo poner fin a las arritmias cardíacas de mala perfusión, como la taquicardia supraventricular[1][2].

Los desfibriladores pueden ser externos, transvenosos o implantados (desfibrilador cardioversor implantable), según el tipo de dispositivo que se utilice o necesite[5] Algunas unidades externas, conocidas como desfibriladores externos automáticos (DEA), automatizan el diagnóstico de los ritmos tratables, lo que significa que los socorristas o transeúntes pueden utilizarlos con éxito con poca o ninguna formación[2].

Desfibrilador cardioversor implantable

¿Cómo funciona un desfibrilador? Utilizar un desfibrilador para ayudar a que el corazón se reinicie es la única forma de salvar a alguien en caso de parada cardíaca. Cuantas más personas utilicen los desfibriladores fuera de un hospital, mayores serán las posibilidades de sobrevivir a una parada cardíaca. En enero de 2020, los Servicios de Ambulancias de Londres constataron que el 10,8% de las personas sobreviven ahora a una parada cardíaca fuera del hospital, más del doble de la estadística de hace una década. Los desfibriladores externos automáticos (DEA) están diseñados para ser sencillos y fáciles de usar, de modo que cualquier persona pueda ayudar a alguien en caso de parada cardíaca antes de que llegue el personal médico. Sin embargo, debido a una menor formación y comprensión, muchas personas dudan en utilizar un DEA.

Un paso útil para sentirse cómodo utilizando un DEA es entender exactamente cómo funciona y qué hace. Averígualo en este artículo.¿Qué se siente al utilizar un DEA? ¿Qué hace un desfibrilador? ¿Un desfibrilador reinicia el corazón?  ¿El desfibrilador detiene el corazón?  ¿Cuántos voltios emite un desfibrilador?  ¿Para qué se utiliza un desfibrilador?  Tipos de desfibriladores y usosDesfibrilador externo automático (DEA)Desfibrilador cardioversor implantable (DCI)Desfibrilador cardioversor portátil (DCE) Desfibrilador manual frente a DEADesfibrilador totalmente automático frente a semiautomático ¿Qué se siente al utilizar un DEA? Al imaginar un DEA en acción, mucha gente piensa en escenas de películas en las que un paramédico que sostiene dos palas grita “¡despejen! Cuando el cuerpo de la persona recibe la descarga, se eleva dramáticamente en el aire.