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A que voltaje se desfibrila

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Cuántos amperios son mortales

Hemos visto desfibriladores en acción en las películas porque juegan un papel de salvamento. Primero, un actor sufre un aparente infarto y su corazón deja de latir. A continuación, un técnico médico le aplica dos almohadillas en el pecho. La espalda del paciente se arquea antes de caer de espaldas. Entonces, la máquina de corazón empieza a sonar y hay sonrisas por doquier; otra vida está a salvo. Todo esto puede ser gracias a las baterías con corazón de los desfibriladores.

Dicho esto, nuestro interés se centra exclusivamente en las baterías. Por lo tanto, no somos médicos. Sólo vendemos baterías de plomo-ácido selladas de ciclo profundo y éstas están muy lejos de lo que requieren los desfibriladores.

Dicho esto, un desfibrilador proporciona una descarga eléctrica de alta energía que reinicia el corazón. Pero nadie sabe exactamente cómo funciona. Lo único que se sabe es que reinicia el corazón, y eso es lo principal. Los desfibriladores obtienen su electricidad de una de dos fuentes. O bien de la red eléctrica de 110 voltios, o bien de baterías de corriente continua para su uso en lugares de emergencia.

Desfibrilación bifásica con forma de onda exponencial truncada

Un desfibrilador incluye un módulo que tiene una parte de los componentes de alto voltaje del desfibrilador unidos a un sustrato y revestidos de un material dieléctrico. En una realización, la descarga de desfibrilación es suministrada por un circuito de puente H de alta tensión que utiliza cuatro dispositivos semiconductores conmutados de forma controlable, como los IGBT.

La presente invención se refiere en general a los desfibriladores externos, y más particularmente, se refiere a los desfibriladores que tienen diseños compactos y modulares para los componentes de alto voltaje del desfibrilador.

La mayoría de las veces, la parada cardíaca súbita (PCS) se produce sin previo aviso y afecta a personas sin antecedentes de problemas cardíacos. Se calcula que más de 1.000 personas al día son víctimas de una parada cardiaca súbita sólo en Estados Unidos. La parada cardiaca súbita se produce cuando el componente eléctrico del corazón deja de funcionar correctamente y provoca una arritmia. Una de estas arritmias, la fibrilación ventricular (FV), está causada por una actividad eléctrica anormal y muy rápida del corazón. Como resultado, el corazón no puede bombear adecuadamente la sangre a través del cuerpo. La fibrilación ventricular puede tratarse aplicando una descarga eléctrica al corazón del paciente mediante el uso de un desfibrilador.

Cómo funciona un desfibrilador

La desfibrilación es un tratamiento para las arritmias cardíacas potencialmente mortales, en concreto la fibrilación ventricular (V-Fib) y la taquicardia ventricular no perfusional (V-Tach).[1][2] Un desfibrilador suministra una dosis de corriente eléctrica (a menudo denominada contrachoque) al corazón. Aunque no se comprende del todo, este proceso despolariza una gran parte del músculo cardíaco, poniendo fin a la arritmia. Posteriormente, el marcapasos natural del cuerpo en el nódulo sinoauricular del corazón es capaz de restablecer el ritmo sinusal normal[3] Un corazón en asistolia (línea plana) no puede reiniciarse con un desfibrilador, sino que se trataría con reanimación cardiopulmonar (RCP).

A diferencia de la desfibrilación, la cardioversión eléctrica sincronizada es una descarga eléctrica administrada en sincronía con el ciclo cardíaco[4] Aunque la persona puede seguir estando en estado crítico, la cardioversión suele tener como objetivo poner fin a las arritmias cardíacas de mala perfusión, como la taquicardia supraventricular[1][2].

Los desfibriladores pueden ser externos, transvenosos o implantados (desfibrilador cardioversor implantable), según el tipo de dispositivo que se utilice o necesite[5] Algunas unidades externas, conocidas como desfibriladores externos automáticos (DEA), automatizan el diagnóstico de los ritmos tratables, lo que significa que los socorristas o transeúntes pueden utilizarlos con éxito con poca o ninguna formación[2].

Amperios de tensión del desfibrilador

El desfibrilador se refiere a un instrumento particular capaz de detectar las alteraciones del ritmo cardíaco y administrar una descarga eléctrica al corazón cuando sea necesario: esta descarga tiene la capacidad de restablecer el ritmo “sinusal”, es decir, el ritmo cardíaco correcto coordinado por el marcapasos natural del corazón, el “nodo sinusal estrial”.

Como veremos más adelante, existen varios tipos. El más “clásico”, el que estamos acostumbrados a ver en las películas durante las emergencias, es el desfibrilador manual, que consta de dos electrodos que el operador debe colocar en el pecho del paciente (uno a la derecha y otro a la izquierda del corazón) hasta que se produzca la descarga.

El tipo manual es el dispositivo más complejo de utilizar, ya que cualquier evaluación de las condiciones cardíacas se delega completamente en su usuario, al igual que la calibración y la modulación de la descarga eléctrica que se administrará al corazón del paciente.

Una vez conectados correctamente los electrodos al paciente, mediante uno o varios electrocardiogramas que el aparato realiza automáticamente, el desfibrilador externo semiautomático es capaz de establecer si es necesario o no administrar una descarga eléctrica al corazón: si el ritmo es realmente desfibrilante, avisa al operador de la necesidad de administrar una descarga eléctrica al músculo cardíaco, gracias a señales luminosas y/o de voz.