En este momento estás viendo A cuantos metros encontramos un desfibrilador

A cuantos metros encontramos un desfibrilador

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Blog

Desfibrilador cardioversor implantable

Este estudio fue financiado en parte por la fundación Laerdal. La entidad financiadora no tuvo ningún papel en el diseño del estudio ni en la recogida, análisis o interpretación de los datos ni en la redacción del manuscrito.

Acceso abierto Este artículo se distribuye bajo los términos de la licencia Creative Commons Attribution 4.0 International License (http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/), que permite el uso, la distribución y la reproducción sin restricciones en cualquier medio, siempre que se dé el crédito correspondiente al autor o autores originales y a la fuente, se proporcione un enlace a la licencia Creative Commons y se indique si se han realizado cambios. La renuncia a la Dedicación de Dominio Público de Creative Commons (http://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/) se aplica a los datos disponibles en este artículo, a menos que se indique lo contrario.

Reimpresiones y permisosAcerca de este artículoCite este artículoSanfridsson, J., Sparrevik, J., Hollenberg, J. et al. Drone delivery of an automated external defibrillator – a mixed method simulation study of bystander experience.

Comentarios

Basándose en el asesoramiento de los expertos y en las opiniones del público, se han designado varios tipos de lugares públicos de gran afluencia en los que es más probable que se produzca una parada cardíaca, como gimnasios, estadios, centros comunitarios, campos de golf, escuelas y aeropuertos. Para consultar la lista completa, haga clic aquí.

Para cumplir con la Ley, se debe utilizar un desfibrilador externo semiautomático aprobado por Health Canada. Un desfibrilador semiautomático reconoce la presencia de un ritmo cardíaco irregular y determina si es necesaria una descarga de desfibrilación. Si se requiere una descarga, se carga automáticamente y avisa al operador para que realice la carga. Los desfibriladores semiautomáticos aceptables deben ser adecuados para su uso tanto en adultos como en niños y tener un juego extra de almohadillas. El dispositivo también debe estar equipado con una luz parpadeante, un chirrido u otro indicador para señalar cuándo es necesario el mantenimiento.

El DEA debe estar instalado en un lugar que facilite el acceso fácil y rápido del público. Debe ser claramente visible, estar situado en una zona común y ser fácilmente accesible para el público sin la ayuda del personal del centro.

Posición de las palas del desfibrilador

La desfibrilación es un tratamiento para las arritmias cardíacas potencialmente mortales, en concreto la fibrilación ventricular (V-Fib) y la taquicardia ventricular no perfusional (V-Tach).[1][2] Un desfibrilador suministra una dosis de corriente eléctrica (a menudo denominada contrachoque) al corazón. Aunque no se comprende del todo, este proceso despolariza una gran parte del músculo cardíaco, poniendo fin a la arritmia. Posteriormente, el marcapasos natural del cuerpo en el nódulo sinoauricular del corazón es capaz de restablecer el ritmo sinusal normal[3] Un corazón en asistolia (línea plana) no puede reiniciarse con un desfibrilador, sino que se trataría con reanimación cardiopulmonar (RCP).

A diferencia de la desfibrilación, la cardioversión eléctrica sincronizada es una descarga eléctrica administrada en sincronía con el ciclo cardíaco[4] Aunque la persona puede seguir estando en estado crítico, la cardioversión suele tener como objetivo poner fin a las arritmias cardíacas de mala perfusión, como la taquicardia supraventricular[1][2].

Los desfibriladores pueden ser externos, transvenosos o implantados (desfibrilador cardioversor implantable), según el tipo de dispositivo que se utilice o necesite[5] Algunas unidades externas, conocidas como desfibriladores externos automáticos (DEA), automatizan el diagnóstico de los ritmos tratables, lo que significa que los socorristas o transeúntes pueden utilizarlos con éxito con poca o ninguna formación[2].

Desfibrilador en español

Un desfibrilador (a veces llamado “defib”, o DEA (si se trata de un desfibrilador externo automático) puede salvar la vida de una persona que sufre una parada cardíaca. Cuanto antes se utilice un desfibrilador, mayores serán las posibilidades de supervivencia de la persona.

Desfibriladores externos automáticos (DEA): Se encuentran en lugares públicos y pueden ser utilizados por cualquier persona en caso de emergencia. Te guían en cada paso del proceso. No dan una descarga eléctrica a la persona a menos que sea necesario, por lo que no puedes dañar a nadie al utilizar un DEA. Algunos modelos le piden que pulse un botón para aplicar la descarga, y otros modelos la aplican automáticamente.

Desfibriladores cardioversores implantables (DCI): Son desfibriladores que se colocan quirúrgicamente dentro del cuerpo. Están diseñados para las personas que corren un alto riesgo de sufrir un problema de ritmo cardíaco que ponga en peligro su vida (por ejemplo, las que han sufrido un infarto reciente o las que padecen determinadas enfermedades).

Suelen estar en el vestíbulo o en la sala de personal en el caso de los centros más pequeños y están claramente señalizados. St John Ambulance Australia tiene una aplicación para iPhone, Resuscitate, que le ayuda a encontrar desfibriladores de acceso público que estén cerca de usted. Puede descargar la aplicación en la tienda de iTunes.